miércoles, 17 de julio de 2013

capitulo 2: la mujer del barraco

Dicen que iban los dos alegres compadres caminando como de costumbre después de salir de la cantina a las 2 o 3 de la mañana, y se iban tambaleando tanto como el resorte de su cuerpo se los permitía. El caso es que cuando iban a llegar a la vecindad en donde vivían  vieron a lo lejos a una mujer vestida de blanco o de novia, el chiste es que al verla el compadre de mi abuelo, quien era soltero  le dijo a mi abuelo: "ahora si compadre ya encontré comadre", para lo cual mi abuelo le respondió:  "¡no inventes compadre! ¡como una mujer como ella se va fijar en un hombre como tú! Va monos ya para la casa compadre". Total que en necio, el compadre decidió ir tras aquella mujer, a lo cual mi abuelo no lo podia dejar sólo y lo fue siguiendo, al termino de caminar 5 o 6 calles, un vecino que era velador de una fabrica los vio a los 2 señores cantando y gritando, siguiendo por supuesto a esta hermosa mujer. Según de boca de mi abuelo así era, a lo cual el señor les grito que a donde iban y estos no le hicieron caso, así que éste los fue siguiendo.Ya que como todos saben en esa época eran pocos que entre ellos mismos se cuidaban, total que el velador les grito tan fuerte para que le hicieran caso, que mi abuelo y su compadre voltearon a verlo, pero al regresar la mirada hacia la mujer estaban justo a la orilla de un barranco, a lo que por lógica su borrachera se les bajo del miedo.
Desde ese día y hasta la fecha han sido al rededor de 30 o 50 hombres  caídos en aquel barranco, nadie sabe nada de aquella señora ni quien es ni de donde viene, lo único que les puedo decir es que en aquel barranco algo terrible pasó.





Capitulo 1: El monstruo de los bosques de la Maliche



La leyenda cuenta que en la época colonial, un monstruo en forma de serpiente bajaba desde los bosques de la Malinche, continuamente amenazando a los pobladores. Cierto día, en el solar de la casona de Don Pedro Carvajal, hombre próspero y viudo, que tenía dos hijos, un pequeño de 6 años y una bella joven de nombre María apareció el monstruo que devoró a su niño. La noticia corrió por la ciudad con la promesa de Don Pedro de dar parte de su fortuna a quien matara al animal que le quitó a su hijo, de manera que así vengaría su muerte.


Cuando nadie lo esperaba, llegó a la plaza un jinete armado que dejó en señal de su juramento un cartel que decía: Con amparo de la Virgen, mataré al monstruo. Este soldado era un joven de nombre Juan Luis, que pretendía a la hija de Don Pedro, y a quien le había sido negada su mano.

Salió con rumbo al oriente, por donde se sabía llegaba el monstruo, más al llegar a la plaza, asomaba la serpiente su cabeza. Después de luchar en condiciones desiguales, logró cortar la cabeza, cumpliendo así su promesa. Las autoridades premian al vencedor dándole un título nobiliario, y don Pedro otorga la mano de su hija así como la casa en recompensa. Actualmente se puede ver a la entrada de la casa, un grabado de la época en piedra, del soldado luchando contra el animal.